domingo, 18 de junio de 2017

MIS PUEBLOS


El otro día me preguntaba mi amiga Ángeles, que de donde era. Aunque creo que lo digo en varias de mis escritos. Hoy voy a contarlo de nuevo. Todo en uno.

Nací  en la provincia de Córdoba.  (Aldea de Cuenca) De donde era mi madre y vivían mis abuelos. Pero mi registro de nacimiento está en Conquista (Córdoba)

Con tan solo dos días de vida, me llevaron a la Garganta (Ciudad Real) Que era donde trabajaba mi padre.  En esta Finca pase mis años de niñez hasta los trece que nos fuimos a vivir a Conquista, donde estuve hasta los dieciséis, para después marchar a Madrid donde he pasado el resto de mi vida alternando todos  mis muchos años, entre Madrid y Villar de cañas (Cuenca).

Así que, me siento  de tantos lugares, que cuando me preguntan  no puedo decir que soy de un solo pueblo.  A todos les tengo mi cariño. En unos he sido más feliz, en otros no tanto,  pero todos han formado parte de mi vida y al final de ella, asumo todo lo vivido como positivo. Para mí es lo más importante. 


Rafaela.

domingo, 21 de mayo de 2017

OLORES Y RECUERDOS




No se puede grabar la sensación que dejan los olores, pero si es fácil relacionar los olores con recuerdos de la infancia.  . 
El olor a cilantro me trae a la memoria la voz de la abuela Josefa, pidiéndole a alguno de los de la casa, que al pasar por el huerto no olvidase de su ramito de cilantro, o culantro, como ella le llamaba.
Solo oler el pimentón de La Vera y el ajo, para que vuelvan a mi memoria los días de matanza. Cuando la mañana empezaba oliendo a piel chamuscada, y por la tarde la casa se impregnaba con aquel delicioso olor a chorizo y morcilla de lustre, colgada en la chimenea. Olor que perduraba durante varios días en el ambiente de todo el cortijo.

Oler a pan tostado, es soñar con las migas de aquellas mañanas en los días de invierno y es recordar el rico y agradable olor a ajos y pimientos secos fritos, junto a los torreznillos.

Cierro los ojos y veo aquella chimenea con la  candela siempre chispeante, y el olor de aquel puchero en  la lumbre con los vapores del rico cocido.  
 También la canela y la vainilla me recuerdan, las ricas natillas caseras, el arroz con leche y los helados en los días de feria.

Como no recordar el olor ácido de la mata de garbanzos. Las plantas de tomates en el huerto con su característico olor que anunciaba el sabor del tomate ya maduro

Melocotones rosados recién cogidos del árbol. Tardes en la huerta con los pies  en el agua, saboreando el delicioso melocotón  lavado en el chorro de agua que salía de la alberca.
 Alguna tarde de tormenta en verano, me trae a la memoria el olor a tierra mojada en aquellos campos de La Raña y la paja y mies en la era.

 El delicioso olor de la gliscila, la celinda, albaca, los claveles y geranios, los asocio con  tardes de verano a la sombra del cortijo, y el agradable soniquete  de los bolillos, movidos por las ágiles manos de mis tías. Realizando así, la maravilla del encaje de bolillos.  

Rafaela.  

miércoles, 10 de mayo de 2017

MAS DE CAMPO QUE LAS AMAPOLAS

     

                            


Es más de campo que las amapolas. 
Es un dicho muy común para referirnos a alguien que le gusta el campo. Tanto como para dejar la vida en la gran ciudad, dejando atrás todo lo llamativo del bullicio de sus calles, el lujo de escaparates, teatros cines y restaurantes, para vivir acompañado tan solo por el silencio de la naturaleza, escuchando el canto de pájaros, y observando los misterios que ella encierra y disfrutar del maravilloso cambio de estaciones, comprobando que cada época tiene algo especial que ofrecernos.

Pero si hablamos de la  primavera en nuestra tierra, esta es la más esplendida de todas. Los jardines cambian continuamente de color con las distintas flores de  de temporada. 
Los campos se llenan de vida cubriendo la tierra con sus verdes y frondosos cultivos, resaltando entre ellos grandes extensiones de las vistosas y llamativas amapolas.


 Y así, mirando este campo de amapolas surgió la foto y luego mas tarde esta entrada.

 Y es que... No tengo remedio. Soy más de campo que las amapolas.

Para vosotros amigos todos. Besos y abrazos.





Rafaela.


sábado, 22 de abril de 2017

COTILLEO ENTRE PUCHEROS

Este es un relato que escribí en enero del 2013 en mi otro blog.
Hoy lo paso a este para recordarlo.



                                




En aquel pequeño rincón que hacia de cocina. Junto con los vapores y olores que desprendían las ollas del pote gallego, el cocido madrileño, o los callos. Se entremezclaban las historias de personajes famosos que pasaban diariamente por aquella zona antigua de Madrid. Unas eran escuchadas sin querer, otras muchas contadas por los propios comensales cuando la charla se animaba acompañada por la euforia del momento de ocio.      
Ramiro era un hombre de edad avanzada, buena persona y con mucho mundo corrido. De joven había viajado de un lado a otro, siempre con su profesión de camarero a cuestas. Era este el que se encargaba de pasar las noticias al olor de los pucheros. Y poner cara y nombre a los cuentos y chismes de la gente que pasaba a sentarse en el comedor de aquel Restaurante.

-Cuatro cocidos completos -uno de ellos para el Andaluz. El productor de cine. Con una buena “pringá” como él dice. -Como podrá comer tanto este hombre, un día le va a dar algo de lo gordo que esta. Hoy se le olvidó, que ayer dijo que estaba a régimen-. - Según les oigo hablar creo que están preparando el rodaje de una nueva película-.  

Pues mira el Empresario de la mesa 4, anoche estuvo aquí de copas con la pelirroja que se la comía con los ojos, y hoy viene a comer con su mujer como si tal cosa. Le ha quitado el abrigo de piel con una delicadeza que si no le conociera bien, se podía pensar que esta enamorado de ella. -Claro que es la que maneja los cuartos-.

-Para la locutora de TV. como todos los días prepárame un pincho de tortilla y un filete grande para llevar. El filete es  para blanquita, su mimada gatatita. Me cuenta que es la única compañía que tiene para darle cariño cuando llega a casa-.

 -En la mesa 5 acaba de sentarse el locutor de radio. Me da a la nariz que su acompañante no es solo un amigo. Lo digo por lo acaramelados que se les ve y las miradas que se dedican uno a otro…

 El actor Veterano (como todos le llamamos cariñosamente) aprovechando que la señora fue al baño me pide que le sirva rápido una copa de ginebra antes de la comida. Este terminará con una cirrosis que se lo llevará a la tumba en pocos años.

Por cierto acaban de entrar la pareja de “astrólogos”. Me piden que les pongas dos bocadillos de calamares, aunque no pueden pagar como les pasa siempre. Luego cuando termine la hora de las comidas dicen que te leerán el futuro gratis.


¿Se puede saber porque tienes que comentar la vida de todas las personas que pasan por aquí sin conocerlas? Déjate de chismes que no puedo escuchar bien las comandas que me piden tus compañeros. -Le dijo Benita la cocinera con el genio que la caracterizaba desde que solo veía pucheros y sartenes -. Como se entere el jefe de lo cotilla que eres te plantará de patitas en la calle el día menos pensado. Y dile a los “astrólogos” que les daré su bocadillo a cada uno, pero que ya se muy bien el futuro que me espera como no pierda de vista esta cocina y toda la compañía que me rodea.   

 -Si lo sabré yo (prosiguió Ramiro) que les conozco a todos. Llevo unos años en el barrio y estoy bien enterado de la vida y costumbres de unos y otros- ¡Ay! (Gritó acto seguido dando un respingo, dirigiéndose a  los compañeros). ¡No me toquéis la 10, que esa mesa la sirvo yo! Es el momento del día que espero con ilusión para cruzar una mirada con los lindos ojos de ese joven actor que me tiene loquito, y de hoy no pasa, aprovecharé que viene solo para plantárselo de sopetón… Y se fue con el blog de comandas en la mano derecho a la mesa 10. 




 Rafaela

martes, 18 de abril de 2017

Voces de madrugada. Jone Miren Asteinza



Aunque hace ya mucho tiempo que tengo el libro en mis manos, es hoy cuando después de leerlo de nuevo, me he decidido a comentar algo sobre este magnifico libro de relatos "Voces de madrugada". Antes de continuar quiero deciros que me encantan los relatos. No por eso me va a resultar mas fácil hablar del libro, pero si voy a deciros que he disfrutado con su lectura.
Los he vivido todos con la pasión que Jone Miren Asteinza  les pone al contarlos.
Desde su primer relato. "Ecografía interior" que nos habla de su venida al mundo, y del miedo pasado en una tormenta en medio del mar cuando aun no tenia 6 años. "Ojos de hielo" que nos cuenta el miedo de vivir atormentada por la fría mirada de los ojos de un niño. Todos y cada uno de ellos, te van enganchando a continuar con la intriga de saber como sera el siguiente. Y así, uno tras otro hasta llegar a "Un pijama frío" donde nos hace reflexionar, como puede cambiarnos la vida en cuestión de minutos cuando menos te lo esperas.

Amiga Miren. Con todo mi cariño, aquí tienes mi humilde opinión sobre  "Voces de madrugada".

De nuevo te deseo muchos éxitos con este tu segundo libro. Un fuerte abrazo.


Rafaela.




martes, 4 de abril de 2017

"ÁNGULOS" DE CHELO DE LA TORRE

Hoy quiero hablaros de Chelo la bloguera  poeta.
 http://chelodelatorre.blogspot.com.es/2017/04/angulos.html

Desde que conocí su blog "Pasatiempo" me gustó lo que leía en él. Me hice seguidora suya y nos hemos seguido acompañando como buenas amigas blogueras.  Me gustó leer su poesía, era distinta a la que yo conocía hasta entonces.
El día 27 de marzo fue la presentación de su primer poemario y al ser invitada por ella. Allí estuve ese día para que Chelo me dedicara su libro "ÁNGULOS" darle un abrazo y desearle mucho éxito.
La presentación fue todo un éxito por la cantidad de amigos que le acompañaron.


Para mi no es fácil hacer una reseña de lo que leo. Solo os puedo decir que lo he leído muchas veces, recreándome en cada  uno de sus versos para exprimir el jugo que ella sabe poner en cada una de sus poesías. Deteniéndome y entregándome al poema.Y me he sentido a veces "LA MUJER ¬POLIEDRO"  "LA MUJER¬ ESFERA"  O  "LA MUJER¬ PIRÁMIDE".

Felicidades Chelo y mi Enhorabuena.


Rafaela.
  

       

jueves, 30 de marzo de 2017

DOMINGO DE RAMOS

Como se acerca el Domingo de ramos, hoy voy a repetir aquella entrada que escribía un 30 de marzo, justo hoy hace cinco años.  
En ella recordaba aquellos años del pueblo. 

          



Aquella muchacha soñaba que llegara la hora de la procesión. Al día siguiente era el Domingo de Ramos y Conquista se preparaba para vivir el inicio de  La Semana Santa.


Ese domingo era costumbre de estrenar algo que algunas veces podía ser vestido nuevo (Luego serviría para  fiestas muy señaladas. Entre otras la del Corpus Christi o la fiesta  de Santa Ana el 26 de Julio.) Pero aquel año la joven tenia que conformarse con el mismo que venia usando una y otra vez cada domingo.

El vestido negro ya estaba preparado, lavado y planchado, las medias también negras (Nada tenían que ver con las de la época Ye-Ye, que se estaba viviendo en aquellos años. Ya le hubiera gustado a ella…)

Un día de fiesta en el pueblo era esperado con impaciencia, siempre era un motivo para salir de la rutina. Las calles se llenaban de gente que acudían de los cortijos cercanos vistiendo los mejores atuendos de que  disponían, quizás guardados para lucir en un día tan señalado como era el Domingo de Ramos.

El sábado día anterior al evento, trascurría más o menos feliz. Un grupo de chicos y chicas jugando en mitad de la calle justo enfrente de la casa, unos jugaban al fútbol, otros a la comba, sin problemas de coches ni de espacio. De lo único que había que estar  pendiente, era de escuchar el ruido potente de una moto (era una Yamaha) la moto de su padre se oía desde lejos,  daba tiempo de entrar en la casa y disimular que los juegos de la calle tenían algo que ver con ella.
 Aquel día no hubo que correr por escuchar la moto, la fatalidad quiso que un mal paso terminara en la torcedura de un tobillo y además  con la mañana de juegos de aquella pobre chica. No es que un medico diagnosticara si se trataba de un esguince o rotura (entre otras cosas  porque nadie se enteró de nada, no podia decir que estaba jugando en la calle) Había que aguantar aquel dolor intenso al intentar apoyar el pie en el suelo que solo se calmaba un poco poniéndolo en alto. Sin ningún tipo de calmante paso la noche pensando en el milagro de que al día siguiente todo hubiera desaparecido.

 La mañana del domingo amaneció de un sol radiante, las campanas de la Iglesia daban el último toque para la misa. Ella, por mas que lo intentaba no podía ponerse de pie sin sentir esa sensación de hinchazón y desgarro que le subía por la pierna.
Como siempre las amigas pasaron a verla, pero al igual que tantas veces quedo de nuevo sola, mirando por aquellas ventanas que le servían de contacto con el exterior.


 Desde su mirador vio  pasar la procesión de las Palmas. Las niñas con sus vestidos y zapatos nuevos, con su ramita de palma o de olivo en la mano, cantando canciones acompasadas por la banda de música. Todo el mundo ajeno a la pena  y el  gran desconsuelo que sentía ella, al ver frustrado su día de fiesta.

Que difícil es poder imaginar el dolor de su alma. ¿Porque tenia que ser tan cruel la vida con ella? El pie dolía, pero más grande era el dolor de no poder estar entre las amigas cantando el “Hosanna en el Cielo” ¡Había esperado con tanta ilusión ese domingo!

No fue solo la Semana Santa sin poder salir, hubo muchas más semanas como aquella, con el dolor y la incertidumbre de saber si algún día volvería  a ponerse unos zapatos y poder caminar normalmente.
Por suerte como el tiempo cura todos los males, su pie quedo como nuevo sin más medicina que esa, la del paso del tiempo.
          

Rafaela.